Por Constanza Cárdenas.
Con una invitación a innovar y atreverse a pensar las soluciones que necesita el país, la Escuela de Negocios y Economía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso dio inicio a su año académico 2026. La jornada contó con la charla magistral “Los desafíos para la innovación y el emprendimiento en Chile”, dictada por el ex vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente.
Pablo Escárate, director de la Escuela, destacó la relevancia de esta temática como parte fundamental del proceso educativo. “Este acto es un hito muy tradicional porque marca el inicio de un año que viene lleno de desafíos, pero también de oportunidades. La innovación y el emprendimiento son temas centrales en la formación de ingenieros comerciales y muchas veces no se comprenden en profundidad. Traer a un experto de este nivel no solo informa, sino que también inspira a que nuestros estudiantes sean los innovadores de mañana”, agregó.
Durante su exposición, el ingeniero civil industrial de la PUCV y doctor en Filosofía de la Universidad de Oxford abordó las principales brechas que enfrenta Chile en este ámbito, poniendo énfasis en la baja inversión en investigación y desarrollo. Al respecto, advirtió que “tenemos poca gente trabajando en esto, sobre todo en el sector privado, y también existe una falta de coordinación entre el ámbito público y privado, e incluso entre las propias empresas”.
En ese sentido, Benavente enfatizó que la innovación no se define únicamente por la generación de nuevas ideas o invenciones, sino por su capacidad de ser valoradas en el mercado. “Lo fundamental es que un tercero esté dispuesto a pagar y usarlo”, señaló, destacando que aquello que se desarrolla debe tener utilidad real para otros.
Asimismo, planteó que, más allá de las distintas administraciones, en el país se caracteriza por su baja inversión en estas áreas, pese a su alto retorno económico y social.
“Además, los instrumentos que tiene el Estado son relativamente acotados. Durante la administración pasada se impulsaron herramientas orientadas desde la demanda, como las compras públicas innovadoras, que son un caso paradigmático. Sin embargo, aún quedan desafíos pendientes, como avanzar en instrumentos financieros más robustos, por ejemplo, un banco de desarrollo que permita empujar proyectos a través de préstamos que la banca tradicional no financia”.
Los y las estudiantes valoraron esta instancia como una oportunidad de acercamiento al mundo profesional. Trinidad Llantén, quien cursa cuarto año de Ingeniería Comercial, comentó que “es sumamente gratificante tener este nivel de expositores, sobre todo en la inauguración del año académico. Ojalá se sigan realizando este tipo de actividades para conocer más sobre el mundo laboral”.
Respecto al aporte que pueden realizar los futuros ingenieros comerciales, Benavente destacó que su perfil les permite desempeñar un rol clave en distintos espacios. “En el sector productivo pueden contribuir a estructurar problemas, que es uno de los grandes desafíos. Tanto en empresas como en instituciones públicas se requiere profesionales capaces de evaluar la rentabilidad, diseñar proyectos y vincular distintas áreas. Asimismo, su rol puede ser clave en el mundo científico, apoyando la gestión para que las invenciones se transformen en innovación”, concluyó.
